OPAGAC

El 97% del atún mundial ya proviene de poblaciones en buen estado tras una década de mejora en la gestión pesquera

  • Los datos evidencian los avances logrados en ciencia, gestión y el compromiso de la industria con la sostenibilidad de los recursos 
  • El modelo de gestión internacional se consolida como un pilar para el abastecimiento alimentario y la competitividad de la industria
  • La UE consume más de 10 millones de toneladas de productos del mar al año, con el atún entre las especies más demandadas

Madrid, 6 de mayo de 2026 – Según los últimos datos del informe Status of the World Fisheries for Tuna (ISSF, 2026), el 97% de las capturas mundiales procede ya de poblaciones en buen estado, frente al 70% registrado hace poco más de una década. La evolución positiva de los stocks de atún a nivel global refleja el impacto de más de una década de avances en ciencia, gestión pesquera y cumplimiento de las medidas de conservación impulsadas por los organismos internacionales y la propia industria. Este progreso aporta, además, mayor previsibilidad a toda la cadena de valor, desde la actividad extractiva hasta la transformación y comercialización. 

“La mejora de los stocks no solo tiene un impacto ambiental, sino también económico”, explica Miguel Herrera, Director Científico de OPAGAC. “Unos recursos bien gestionados facilitan el flujo de productos sostenibles hacia los mercados internacionales, reducen la incertidumbre y refuerzan la viabilidad a largo plazo del sector”.

En este contexto, la mejora del estado de los stocks contribuye a garantizar la continuidad de la actividad, reducir riesgos, favorecer la inversión y reforzar la confianza en los mercados internacionales. 

Un sector estratégico para la economía y el comercio internacional

El atún es uno de los productos pesqueros más comercializados del mundo. La flota del atún tropical, destinado principalmente a la conserva, genera cerca de 7.000 empleos directos en la UE, siendo 4.000 de buques españoles

Se trata de una actividad estratégica no solo por su impacto en el empleo, sino también por su contribución en el abastecimiento alimentario y en el comercio internacional. La UE consume más de 10 millones de toneladas de productos pesqueros al año, y el atún se sitúa entre las especies más consumidas, según datos del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y la Acuicultura (EUMOFA). 

Gobernanza global y eficiencia regulatoria

La pesca del atún destaca por su complejidad, al tratarse de especies altamente migratorias cuya gestión depende de acuerdos internacionales en el marco de Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (ORP), constituidas por muchos países, lo cual hace más meritorio este avance del sector.

La adopción progresiva de estrategias de gestión basadas en la ciencia (harvest strategies), junto con la mejora de los sistemas de control, trazabilidad y transparencia, está permitiendo avanzar hacia modelos de gestión más estables y ordenados.

“Los sacrificios realizados por el sector atunero para adaptarse a las regulaciones internacionales y su contribución a los procesos científicos, que informan dichas regulaciones, han generado resultados positivos tanto desde el punto de vista ambiental como económico”, añade Miguel Herrera.

Los retos del futuro que mejorarán la pesca del atún

Pese a los incontestables avances registrados, el sector afronta retos relevantes, que incluyen la necesidad de que los organismos internacionales refuercen los sistemas de control y la lucha contra la pesca ilegal, y garanticen que las medidas que resultan de la aplicación de las estrategias de gestión se extiendan a todas las pesquerías, sin excepción.

En un entorno global marcado por la incertidumbre y la presión sobre los recursos, como es el reto de la alimentación global con una población mundial creciente, los éxitos en la gestión de las pesquerías dirigidas a los túnidos representan un hito de la buena gestión como motor de la sostenibilidad y la rentabilidad de la flota.